
El libro 'Árboles y arboledas sigulares de Doñana' recorre la historia de este espacio natural a través de su vegetación
José Juan Díaz Trillo presenta en el Foro de la Biodiversidad esta obra editada por la Consejería de Medio Ambiente y la Estación Biológica.
El consejero de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, ha presentado junto al vicedirector de investigación de la Estación Biológica de Doñana (EBD), Juan José Negro, y el director del Espacio Natural, Juan Carlos Rubio, el libro 'Arboles y arboledas singulares de Doñana', editado por la Junta de Andalucía junto a la EBD, institución dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La publicación, elaborada por la bióloga Mara Mulero Pazmany, es un amplio catálogo en el que su autora realiza un recorrido por la historia del espacio natural a través de su vegetación más singular.
Para Mara Mulero Pazmany, con esta obra culmina un trabajo de investigación iniciado hace nueve años en el que descubrió que, más allá de los aspectos botánicos, había muchos hilos de la historia y cultura de Doñana y sus habitantes que se podían atar con las anécdotas que giraban alrededor de los árboles. Mulero Pazmany realizó ya en 2003 un primer estudio de los 250 ejemplares más significativos del parque nacional. En esta obra amplía su investigación a todo el territorio del espacio natural y se concentra en los 43 ejemplares y nueve arboledas que destacan por su tamaño, forma, edad, rareza, o interés social, cultural e histórico.
La información recopilada refleja un exhaustivo trabajo de campo, junto a la búsqueda bibliográfica y entrevistas con los guardas y agentes de Medio Ambiente, antiguos pobladores de la zona, técnicos e investigadores de la estación biológica y del espacio natural. La edición se completa con un documental rodado en alta definición que contiene imágenes de los ejemplares analizados y testimonios de los participantes que cuentan las historias asociadas.
La autora destaca entre estos ejemplares el Alcornoque del Camellero (los lugareños llamaban camellos a los dromedarios). Ese árbol, que ha perdurado en el tiempo, debe su nombre al grupo de dromedarios que fue traído a Doñana desde las Islas Canarias en 1829 para trabajar en labores de carga. Anécdotas similares se pueden contar de otros ejemplares, como el llamado Alcornoque del Pillo, en al carbonero Antonio, que en el pasado tuvo su rancho muy cerca de este árbol, y que era ampliamente conocido por sus correrías amorosas; o el Alcornoque Escobar, que recuerda a José Escobar, famoso cazador furtivo que fue capturado desnudo encaramado a ese ejemplar.
También se aborda una curiosa higuera que, a pesar de ser una especie propia de suelos húmedos, ha sobrevivido al paso de una duna sobre ella; el Enebro del Inglesillo, localizado en las proximidades del cuartel del mismo nombre desde el que los carabineros vigilaban la costa para evitar el contrabando; o uno de los eucaliptos más altos y gruesos, conocido como el Eucalipto de la Venta del Palacio de Doñana, probablemente plantado hace un siglo por Inestrosa, un antiguo guarda. Este ejemplar sirve a Mara Mulero para abordar la problemática de la introducción de esta especie en España.
Por su parte, el consejero de Medio Ambiente ha resaltado que este trabajo contribuye a la divulgación del patrimonio vegetal de Doñana, propiciando su conservación y la de su entorno. Asimismo, ha destacado la labor desarrollada para inventariar los árboles y arboledas singulares de toda Andalucía.
Fuente:
Besana Portal Agrario














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