
FACPE, Federación Andaluza de Consumidores y Productores Ecológicos
Valores RuNa:
El consumo es una fuerza considerable para transformar nuestra sociedad hacia modelos más afines con la conservación y la biodiversidad.
Actividad: Red de grupos de consumidores
Ámbito: Andalucía
Web: www.facpe.org
Tlf: 954 906 306
Dirección: c/ Cristo de Buen Fin 4º Bajo Sevilla 41002
Correo: comunicación@facpe.org
El consumo responsable de productos agroecológicos, que fomentan la conservación de la naturaleza y el desarrollo rural, necesita de un esfuerzo compartido por parte de todas las personas y organizaciones convencidas. En este sentido es muy importante el crear redes de colaboración y apoyo mutuo y esta es la misión de Facpe, la Federación Andaluza de asociaciones y cooperativas de consumo. Un esfuerzo colectivo que pretende impulsar estos modelos de producción más afines con un mundo habitable y con futuro. Hablamos con Alejandro Brome, Presidente de la Federación para compartir con él esta interesante iniciativa.
¿Quienes constituís Facpe y cuál es vuestra misión?
La FACPE está constituida por organizaciones andaluzas sin ánimo de lucro que realizan actividades de comercialización y/o consumo de alimentos ecológicos, dentro de un concepto de canales cortos y de proximidad. En estos momentos somos 14 organizaciones, de 7 provincias andaluzas: La Ortiga, de Sevilla, Asociación La Breva, de Málaga, Asociación El Encinar, de Granada, Almocafre, S.C.A., de Córdoba, Asociación Almoradú, de Huelva,Asociación El Zoco, de Jerez de la Frontera., Asociación La Borraja, de Sanlúcar de Barrameda, Serranía Ecológica, de Ronda , Del Huerto a mi Casa, de Écija, Asociación "La Talega", de Alcalá de Guadaira, Asociación El Terruño, de Morón de la Frontera, Asoc. Guadalhorce Ecológico, de la provincia de Málaga, Asociación BioCastril, de la provincia de Granada, Asociación El Tirabeque, de Almería.
Nuestra misión es la creación de canales cortos de comercialización de alimentos ecológicos y la promoción del consumo ecológico y responsable., transformando de esta manera el actual sistema agroalimentario, desde la producción al consumo.
Hacéis una labor muy importante de difusión de los valores agroecológicos y de consumo responsable ¿Cuál es tu experiencia sobre nuestra realidad social, estamos consiguiendo ser convincentes y cambiar las cosas?
Desde el punto de vista del consumo se están consiguiendo unos resultados bastante pobres, en comparación con otros países europeos o incluso con otras regiones como Cataluña o el País Vasco. En Andalucía hay una percepción muy positiva sobre la calidad de los alimentos que provienen de una producción convencional, por lo que no se entiende el valor añadido que aportan los alimentos ecológicos. Hay un sector minoritario de la población, con un nivel cultural alto, que sí está sensibilizado. Este sector va creciendo, pero no llegamos a la población en general. Creo que habría que ser más explícitos en nuestros mensajes y denunciar de forma más directa lo que ocurre en la producción convencional de alimentos.Pero por otra parte, los productores, agricultores y ganaderos, están convenciéndose de la necesidad del cambio en un porcentaje mayor. El actual sistema de comercialización, controlado por muy pocas empresas, los está llevando a la ruina, aumentando sus costes por la dependencia de las empresas suministradoras de semillas e insumos y recibiendo cada día un precio menor.
¿Cómo funcionan vuestros grupos de consumo? ¿Son una alternativa real que se pueda extrapolar al resto de la sociedad?
Los grupos de consumo funcionan de múltiples formas, adaptándose en cada caso a la realidad de la población o a la capacidad del grupo. En ocasiones son grupos de compra, consumidores que se organizan de forma autogestionaria para hacer compras conjuntas, poniéndose en contacto directo con productores o con distribuidores. De esta forma pueden hacer pedidos compartidos, ahorrando portes y esfuerzo y consiguiendo muy buenos precios.Otras veces, los consumidores se organizan en torno a agricultor/a o a una tierra, colaborando directamente en la huerta.También existe el modelo con tienda abierta sólo para socios o para todo el público. En este caso, suele haber una o varias personas contratadas que realizan las tareas de comercialización: compra de productos, atención en tienda, etc. Los socios consumidores y/o productores se organizan por medio de la asamblea y de la junta directiva y son los que marcan la marcha del proyecto y hacen el seguimiento, además de las actividades de sensibilización.Y en ocasiones, el núcleo principal es de productores que se organizan con un grupo de consumidores para la venta de cajas de productos ecológicos, realización de mercados locales de productores y actividades de sensibilización. La peculiaridad de casi todos los grupos andaluces es que en mayor o menor medida los productores forman parte del proyecto, de modo que no son simples proveedores. Según el modelo de cada lugar, es más fácil extrapolarlo a un sector de la sociedad o a otro. Los modelos más participativos exigen esfuerzo y dedicación, obteniéndose a cambio los productos a mejores precios, por lo que se adaptan mejor a sectores jóvenes de la población y con pocos recursos económicos. El modelo tienda se adapta mejor a sectores de la población que no disponen de mucho tiempo para participar en la organización de la logística y de todos los detalles que conlleva la comercialización, pagando a cambio un poco más para que haya personas liberadas que asuman esas tareas. Este último modelo permite que una familia pueda realizar el consumo ecológico en un porcentaje mayor de su cesta de la compra. En cualquier caso, el consumo ecológico siempre supone un esfuerzo y una adaptación a un modelo de consumo diferente. Es necesario acostumbrarse a cocinar más, frente al modelo de comida rápida de la alimentación convencional y hay que adaptarse a una diversidad menor de alimentos, rigiéndose más por los cultivos de cada temporada.
¿En qué estáis trabajando, cuál es vuestro futuro inmediato?
Trabajamos para extender cada vez más el consumo ecológico, ya que es la única manera de que los productores que han decido convertirse a la producción ecológica puedan vender sus productos.A nivel andaluz estamos empezando a trabajar en estos momentos en la creación de un Sistema Participativo de Garantía, que es un modelo alternativo de Certificación que se genera a partir de la participación de productores y consumidores y que se dirige básicamente al mercado local. De esta forma se pretende dar respuesta a algunas necesidades que no cubre el actual sistema de Certificación por medio de una certificadora pública o privada, aunque sin pretender sustituir el papel que desempeña este cuando se pretende acceder a mercados más lejanos.Esperamos que este modelo organizativo tenga cada día más presencia, como de hecho está ocurriendo en todo el mundo, aunque es un camino que no está exento de dificultades.
Fuente:
FFRF














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