
Castañas de la Sierra del Caurel para La Moncloa
CAURELOR. CASA DA FONTE (RED GRANXA FAMILIAR)
- Valores RuNa:
Economía diversificada
Economía basada en nuevos productos autóctonos ecológicos
Elaboración artesanal de alimentos ecológicos autóctonos
Fomento, conservación y producción de biodiversidad
Recuperación y restauración de terrenos abandonados y degradados
Territorio potencial oso pardo
Territorio potencial lobo ibérico
- Actividad: Elaboración artesanal de productos con frutos de la Sierra del Caurel. Fundamentalmente con castañas. También con cerezas, arándanos, moras y uvas.
- Creadores: Daniel Arza y Verónica Núñez
- Ámbito geográfico: Reserva de la Biosfera de la Sierra del Caurel
- Año fundación: 2006
- Direcciónes: Espandariz, s/n. 27320 Quiroga (Lugo) y Santa Eufemia, nº 21. 27325 Folgoso de Caurel (Lugo)
- Teléfonos de contacto y pedidos: 675.930.164 / 615.598.075
- Web: www.castanasdocaurel.com
- E-mail: casafonte@granxafamiliar.com
CASTAÑAS DE LA SIERRA DEL CAUREL PARA LA MONCLOA
“Estamos contentos porque tenemos un público que repite, que se hace fiel al producto. No es un producto ni económico ni de los caros pero es artesano, ecológico, es original. En tan poco tiempo no creíamos que íbamos a conseguir tanto”.
(Daniel y Verónica, creadores de Caurelor)
Verónica Núñez y Daniel Arza decidieron arriesgar y apostar. En primer lugar, decidir quedarse en el medio rural y no emigrar a la ciudad o fuera de Galicia. En segundo lugar, decidirse por un producto como la castaña, olvidada y menospreciada en la zona y de incierta salida comercial. Eso fue hace más o menos cuatro años. Hoy en día, a parte de los productos elaborados con castañas de los ‘soutos’ centenarios, también se han atrevido con productos artesanales hechos con cerezas ecológicas, moras y arándanos silvestres y hasta llevan una pequeña parcela de viñedo. Este año, el Palacio de La Moncloa les ha hecho dos encargos.
Las castañas no es un producto que hoy en día se oferte de la manera que vosotros lo hacéis ¿De dónde procede vuestra idea?
Bueno, la idea surge cuando vemos que los castañares de la zona se están perdiendo, ya no se utilizan. En concreto en mi pueblo [Daniel] de Santa Eufemia de Caurel llevaban años abandonados y se estaban echando a perder los bosques. En el Caurel las castañas desde siempre fueron un sustento para las familias. Así que decidimos aprovecharlas, lo pensamos, empezamos experimentando, fuimos a ferias y vimos que funcionaba.
Para que nos hagamos una primera idea, ¿qué cantidad estáis recogiendo anualmente?
No recogemos todas las castañas, tenemos una gran extensión porque todo el pueblo prácticamente nos dio sus castaños. Ahora estamos trabajando con unos 6.000 Kg. más o menos. Tranquilamente, podríamos sacar 15 o 20.000 Kg. Estamos aprovechando como el 2% de la producción que pueden dar los castañares. Queda mucho trabajo porque están muy abandonados. Pero queremos ir poco a poco.
Vuestro producto estrella son las castañas y sus productos elaborados, pero además trabajáis con otros productos.
Sí, tenemos un calendario apretado. La castaña la empezamos a recolectar a partir de octubre y desde octubre hasta junio elaboramos castaña. Desde junio hasta mediados de julio empezamos con la cereza ecológica y a elaborar la mermelada. La compramos en Montefurado. Pasa un poco como con los castaños, también se están abandonando y perdiendo los cerezos. Al terminar con la cereza empezamos con el arándano silvestre hasta mediados de agosto. Terminado el arándano empezamos con la mora hasta septiembre, que empieza la uva, y en octubre vuelta a la castaña.
¿Con qué apoyos habéis contado?
Ahora en el pueblo nos apoyan y nos ayudan a la recogida pero al principio nos veían como unos locos. La Consellería de Medio Rural de la Xunta también nos apoyó y nos dieron una subvención. Nos dijeron que en principio probásemos en una feria, en san Froilán (Lugo), y que observáramos cómo respondía la gente al producto. Al final resultó que fue el impulso final y nos dejó muy claro que lo que estábamos haciendo con las castañas a la gente le gustaba.
¿Qué distribución hacéis al exterior?
Pues este año recibió nuestro producto el Palacio de La Moncloa. Lo solicitó como regalo para unas cestas de navidad. Fue la ministra Elena Espinosa. Coincidimos en Madrid, vamos, yo [Verónica] sabía que iba a coincidir con ella, así que me llevé las mermeladas en el bolso, hasta con los panecillos y todo. Hubo un catering donde se sirvió, le gustó y, bueno, al mes o así nos encargaron 400 tarros de castañas en almíbar para La Moncloa. Claro, creíamos que era una broma cuando nos lo pidieron. El encargo era para regalar a los periodistas, ministros, etc. junto a otros productos de diferentes comunidades autónomas. Y han vuelto a repetir ahora en primavera, para un congreso. En vez de las castañas en almíbar nos han solicitado lo que es la crema de castañas.
Vamos, es como si os dieran un premio.
Sí, es una forma de que mucha gente te valore.
En la primera feria en la que estuvisteis ¿cómo empezó a pararse la gente y a mostrar interés?
Al principio teníamos que estar como llamando y parando a la gente para darles a degustar y que lo probaran. Galicia es una región en donde siempre se ha comido castañas. Gustó muchísimo. Estamos contentos porque tenemos un público que repite, que se hace fiel al producto. No es un producto ni económico ni de los caros pero es artesano, ecológico, es original. En tan poco tiempo no creíamos que íbamos a conseguir tanto.
Hablemos del Caurel. A aparte de la vegetación dominada por estos ricos bosques de castaños, ¿qué tipo de fauna se puede observar?
El Caurel a parte de estar dentro de la Red Natura, ha sido declarada Reserva de la Biosfera. Ahora se está intentando que sea además parque natural para el gobierno gallego. Nos ha llegado el oso pardo a la zona, que ha atacado alguna colmena, y el lobo, suponemos que han llegado desde Asturias aunque de forma muy puntual. Antes en el pasado con el lobo había problemas, como en otras partes, pero ahora no, la población es pequeña. Hay mucho jabalí. Al no tener un depredador que le limite pues abunda. A nosotros nos afecta pero, vamos, puede comerse lo que quiera que nos llega para todos, hay suficiente extensión. Además, se va a por las buenas castañas, las detecta enseguida. Pero, nada, no nos llevamos mal con él, somos buenos vecinos.
Para terminar una pregunta fácil, ¿disfrutáis con esto?
Nos encanta. Ni de broma nos imaginábamos que nos iba a gustar tanto. Sino no aguantaríamos este ritmo.
Miguel Martín Álvarez (runa.experiencias@felixrodriguezdelafuente.com)















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