Cocina de alta calidad en plena naturaleza

RESTAURANTE LOS ARÁNDANOS
 
  • Valores RuNa:
Economía diversificada
Economía basada en nuevos productos autóctonos ecológicos
Elaboración artesanal de alimentos ecológicos autóctonos
Distribución de alimentos ecológicos autóctonos propios
Fomento, conservación y producción de biodiversidad
Recuperación y reactivación de pueblos abandonados
Recuperación y restauración de terrenos abandonados y degradados
Fomento de la polinización y de la avifauna en la zona
Territorio fauna asociada a una Reserva de la Biosfera
  • Actividad: Finca ecológica de pequeños frutos del bosque, obrador y restaurante
  • Superficie finca: 1 hectárea de arándanos, 0.5 ha. de frambuesas, grosellas, moras y fresas, y 0.5 ha. de avellanos y castaños.
  • Creadores: Miguel Ángel Robles y Virginia Ruiz
  • Ámbito geográfico:Reserva de la Biosfera Oscos-Eo. Occidente asturiano.
  • Año fundación: 2005
 
Cocina de alta calidad en plena naturaleza
 
 
Nuestro gran descubrimiento ha sido trabajar la tierra. Eso es una pasada. Es mucho trabajo lo que tienes que invertir, lo que haces en la finca te puede cansar físicamente, pero la mente no. Cuando terminas la jornada, te das una ducha, te acuestas y al día siguiente estás nuevo”.  
 
(Miguel y Virginia, creadores de Los Arándanos)
 
 
 
Inmerso en el bosque atlántico de Taramundi, coronando un collado montañoso, rodeado exclusivamente de naturaleza, encontraremos la finca de los Arándanos. La aldea de Almallos, un caserío que en su día fue habitado por una sola familia, acoge una finca ecológica de frutos del bosque, el obrador, un restaurante de alta cocina y la casa de los nuevos moradores. Grosellas rojas y negras, fresas, frambuesas, moras y arándanos son los pequeños frutos silvestres con los que se preparan diversos platos en este restaurante. Regentado por Virginia y Miguel, madrileña y vasco con ascendiente salmantino, artífices y creadores de un lugar que resulta un festival para los sentidos: la vista, por el espléndido entorno natural; el gusto y el olfato, por la delicia de platos que se puede saborear; el oído, por el murmullo de la naturaleza que nos rodea.
 
 
¿Cómo llegasteis a parar a este rincón del mundo?
En principio, vinimos a Asturias de turistas. Esta zona del occidente asturiano en concreto nos atraía especialmente porque la veíamos como muy virgen todavía, muy rural, en el que todavía podíamos vivir en ese mundo rural. Todavía existe esa tranquilidad, no es un lugar masificado y se puede disfrutar de la naturaleza tranquilamente. Nos llamó la atención, nos sorprendió, la masa autóctona forestal que mantiene este entorno. Y, la verdad, en la zona de costa hay playas en las que te puedes bañar solo en verano. Taramundi no deja de ser el segundo concejo de Asturias con mayor masa forestal. La misma gente asturiana se sorprende, no lo conoce.
 
¿En qué trabajabais antes de montar Los Arándanos?
Miguel:Casi siempre he estado metido en el tema de la hostelería.
Virginia:Trabajaba de comercial y dando clases.
 
¿Cómo habéis sentido el cambio de pasar de una gran ciudad a trabajar en este entorno rural privilegiado?
Nuestro gran descubrimiento ha sido trabajar la tierra. Eso es una pasada. Es mucho trabajo lo que tienes que invertir, lo que haces en la finca te puede cansar físicamente, pero la mente no. Cuando terminas la jornada, te das una ducha, te acuestas y al día siguiente estás nuevo. Trabajar la tierra es muy gratificante, porque lo que haces en la plantación ahí queda, permanece. No es como si trabajas con papeles, donde no ves los frutos. Aquí plantas una arandanera y año tras año la ves crecer y dar sus frutos.
 
¿Qué tipo de clientela recala en un lugar como este?
Pues somos unos privilegiados. Los clientes que tenemos valen un imperio, son encantadores y llegan agradeciendo todo. De hecho, hacemos todo esto para que el cliente se sienta a gusto. Con ciertos detalles. Por ejemplo, cosas tan sencillas como dejar el coche en el aparcamiento, no al lado del restaurante. Que desconecten antes de entrar en el restaurante, vean las vistas, atraviesen el riachuelo, el camino de piedra… Creemos que la gente aquí disfruta mucho. Con la decoración, con la comida, con las vistas, con el jardín. Queríamos crear un conjunto. No puedes dar un plato maravilloso y tirar el plato desde la puerta de la cocina. El comentario generalizado es “quién iba a pensar que un restaurante como este estuviera aquí escondido”.
 
A parte de las arandaneras y los demás frutos del bosque, ¿qué cultiváis además en la finca ecológica?
Pondremos algo de kiwi este año, madroños, manzanos, además cultivamos setas, la huerta propia…
 
¿Y podéis con todo ello dos personas?
Pues malamente [risas]. Ya ves la finca, que la pobre está de hierba hasta…, pero bueno nos apañamos. La verdad es que la hierba es lo que más trabajo da. Al estar en ecológico hay que cuidar ese aspecto y así lo queremos mantener, aunque nos de más trabajo. En verano solemos tener una persona más, aunque este año quizás necesitemos otra para el tema de la fruta porque los arándanos van teniendo más producción. El año pasado recogimos ya 2.500 Kg. Y este año pueden ser 4.000 Kg. Lo procesamos después en el obrador-cocina y además en el restaurante también lo servimos en fresco, en ensaladas, en postres, en helados artesanos. En España no hay tradición de consumirlos en fresco, así que eso que aportamos novedoso.
 
Tenéis unos espléndidos tejos centenarios en el jardín.
Pues no veas las ‘movidas’ que tuvimos con la grúa para hacer la base de la construcción. Les dijimos que tenía que haber 10 metros mínimos desde la base del árbol para construir. Imagínate los constructores, no llegaban a entender que diésemos prioridad a los tejos. Incluso así un poco de 'extranjis' hubo alguno que nos dijo que un millón de pesetas por cada tejo sacábamos, por la madera. Para Valencia creo que nos dijeron que se lo llevaban. De hecho, a la finca y restaurante, en vez de Los Arándanos, pensamos en un principio llamarlo Los Tejos. Elegimos al final Los Arándanos porque englobaba mejor lo que es la idea del proyecto y lo que se ofrece.
 
La obra la hicisteis con Triodos Bank
Sí, colaboramos con Triodos Bank y nos financiaron ellos al estudiar la línea coherente que les expusimos. Casi todo lo que hemos hecho está vinculado con la bioconstrucción, pero no al 100%, es muy difícil hoy en día. El edificio está hecho con cal, con termoarcilla, madera de castaño asturiano de Tineo, usamos bombillas de bajo consumo, la piedra es recuperada de una casa en ruinas, el techo de pizarra, tenemos separador de grasas, hacemos recogida de agua de lluvia por los canales, etc.
 
 
La Cesta de la Compra en Los Arándanos
 
  • Mermeladas (8 variedades, tarros de 225 y 40 g.)
  • Salsa de arándanos (tarros de 250 y 40 g.)
  • Packs de 6 miniaturas (5 mermeladas y 1 salsa, 40 g./unidad)
  • Zumos (con azúcar al 15% y sin azúcar añadido, 535 y 200 ml.)
  • Frutos en fresco (arándano y frambuesa)
  • Hojas secas para infusiones (arándano y frambuesa, bolsitas 30g.)
 
 
 
 

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <p><br><em><strong><cite><ul><ol><li><img><h1><h2><h3><h4><h5><h6><strong><blockquote><q><sub><a><b><u><i><sup><div><span><param><object><legend><fieldset><embed><map><area><table><tbody><tr><td>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Puede enviar código PHP. Debe incluir las etiquetas <?php ?>.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Para prevenir envío de spam
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image without spaces.