En los últimos años, en medio de la mayor crisis económica a la que se ha tenido que enfrentar España desde los años 70, muchos ojos se han posado sobre el sector agroalimentario, en que nuestro país guarda auténticos reductos de competitividad exterior. No es una novedad, es ya una tradición que en los momentos de problemas económicos analistas y políticos vuelvan sus ojos hacia este sector.