Texto: El águila pescadora

El águila pescadora (Pandion haliaetus): su interrelación con los recursos de pesca y con la ordenación del litoral

Autor: Carboneras, Carles


Versión para impresión

 

Se resumen las características, los hábitos y la distribución del águila pescadora y se comentan posibilidades de expansión o retracción en España en función a los recursos pesqueros y la ordenación del litoral.

 

Hábitos y comportamiento

El Águila Pescadora (Pandion haliaetus) es un depredador peculiar. En nuestra fauna europea hay pocos animales especializados en capturar peces vivos en vuelo y desde fuera del agua. Y más aún si consideramos que el tamaño de sus presas puede ser mediano o incluso grande, hasta alcanzar a veces los 1,2 kg (Cramp & Simmons 1980). Para conseguirlo, la Pescadora cuenta con algunas adaptaciones específicas como la configuración de sus patas, la forma de las garras, su tamaño, la coloración blanca en el pecho, abdomen y parte frontal de la cabeza. Puede también mantenerse cernida en pleno vuelo durante varios segundos, de modo que es capaz de localizar a sus presas. Su método de captura es espectacular: sobrevuela los cursos de agua, lagunas, embalses o brazos de mar cerniéndose a cada tanto, para lanzarse seguidamente en picado. Desde una altura de entre 5 y 40 metros, extiende las patas hacia adelante y las alas hacia atrás, mientras entra en el agua a gran velocidad. El impacto de su cuerpo, de entre 1.5 a 2 kg, con el agua debe ser considerable; el águila suele tardar unos minutos en rehacerse, mantenerse a flote, recuperar la maniobrabilidad de sus alas y, si ha tenido éxito, elevarse de nuevo con un pez entre las garras. Luego se desplaza hasta un árbol, roca o poste cercano donde lo manipula y lo come.

Es evidente que nos encontramos ante un depredador especializado. Sus adaptaciones son un camino de no-retorno desde el punto de vista evolutivo. Y por ello nuestra Pescadora se ve abocada a alimentarse casi exclusivamente de peces, el 99% en todos los casos estudiados (Poole 1989), lo que condiciona su forma de vida y sus estrategias, los lugares donde puede vivir y dónde no. También la condicionan su tamaño grande y su aspecto externo. Y sus relaciones con la especie humana, con la que irremediablemente tiene que interactuar en diversas partes del mundo y, como veremos, con resultados también dispares.

 

Distribución y adaptación

Tratándose de un depredador especializado, el Águila Pescadora ha tenido éxito como especie biológica en colonizar un gran área geográfica que comprende cuatro continentes, aunque desigualmente distribuida, y que muestra gran plasticidad en cuanto a climas, tipología de las masas de agua, estructura de la vegetación circundante, variaciones entre las presas e incluso en estrategias migratorias. Únicamente necesita para adaptarse con éxito a tal multitud de ambientes cubrir dos condiciones básicas: contar con suficiente alimento, o sea, peces y con lugares seguros para nidificar. Nos encontramos, pues, ante un ganador nato, una especie evolutivamente bien dotada.

A nivel mundial se la considera lejos de la amenaza, pues su población actual -estimada en unos 460.000 ejemplares (BirdLife International 2004)- la especie se mantiene dentro de unos márgenes de seguridad razonables. En Europa la población es relativamente pequeña, entre 7.600 y 11.000 parejas (BirdLife International 2004) y aunque ha experimentado una ligera tendencia creciente en las últimas décadas, en nuestro continente todavía se encuentra bastante localizada en núcleos dispersos y bastante alejados entre sí. Después de décadas de persecución en diversos países, la especie probablemente se ha beneficiado de los cambios en las políticas de conservación de los humedales y en la de protección de las especies.

Además, haciendo gala de su plasticidad, ha sabido aprovechar oportunidades como las que le ofrecían los nuevos ambientes proporcionados por la inundación de antiguas graveras o el uso de torres eléctricas como soporte para colocar sus nidos donde los árboles eran escasos.

En Europa, presumiblemente a partir de la población escandinava en los años 1950, la especie recolonizó de forma natural los lagos escoceses. La Royal Society for the Protection of Birds (RSPB) estableció en 1959 una reserva en el lago de Loch Garten, el lugar donde en 1954 se instaló el primer nido británico de la especie tras su extinción en 1916. En este tiempo, se calcula que más de 2 millones de personas han visitado el centro y han generado unos ingresos de 2,4 millones de euros en la economía local, lo que equivale a unos 70 puestos de trabajo permanentes. Se trata de uno de los mayores éxitos de la conservación de la naturaleza en el continente. La especie ha alcanzado un altísimo nivel de notoriedad y hoy en día es bien conocida por la mayor parte de la población. De forma natural, y asistida por una política favorable de establecimiento de reservas en varios espacios clave, la población se ha ido consolidando y actualmente se sitúa entorno a las 160 parejas reproductoras, principalmente en Escocia y en la zona limítrofe del norte de Inglaterra. Además, desde 1996 se está llevando a cabo un proyecto de reintroducción en el centro de Inglaterra (Rutland Water), que suma actualmente dos parejas reproductoras (Rutland Osprey Project 2007).

También en el centro de Francia se produjo la recolonización natural del Águila Pescadora a partir de 1984, en una zona de lagos donde actualmente se reproducen entre 20 y 22 parejas (LPO, 2006). Y en Alemania y Polonia, la población se ha recuperado de su mínimo histórico a mediados del Siglo XX y actualmente se expande hasta alcanzar Dinamarca y los países bálticos.

 

Presencia en el sur de Europa

En el Sur de Europa, sin embargo, la situación no nos permite ser tan optimistas. La mayoría de poblaciones se han ido fragmentando e históricamente han ido desapareciendo, primero de las zonas del interior y posteriormente de las localidades costeras. Hasta los años 1960 y principios de los 70 aún persistían pequeñas poblaciones y parejas aisladas de Pescadora en la costa Cantábrica (entorno de la ría asturiana de Ribadesella hasta 1960) y en acantilados de Cataluña (Costa Brava), Andalucía (Cabo de Gata, Maro-Cerro Gordo), Comunidad Valenciana (Cabo de Palos) y Portugal (Alentejo). Sin embargo, la pérdida de ejemplares continuó hasta la desaparición de esta última localidad en 1997. Solamente las poblaciones insulares de Córcega y las Baleares han conseguido mantenerse e incluso recuperarse hasta unos niveles aceptables (31 pp. en 2006 y 13-14 pp. en 2005, respectivamente) que permiten pensar en su viabilidad en el futuro. Eso supone la ocupación de la mayor parte del espacio disponible, posiblemente cerca de la capacidad de carga del hábitat, aunque todavía se encuentran lejos de los máximos históricos. En ese sentido, se estima que la población española podía situarse entorno a las 72-97 parejas durante la primera mitad del siglo XX (Triay y Siverio 2004). Además, en los últimos años se han registrado pequeños retrocesos en la población (p.ej., en Baleares, Triay 2007) que aconsejan ser precavidos y mantener las actuales medidas de conservación.

La evolución histórica de la población de Pescadoras en el norte de África ha recorrido una trayectoria similar. Hoy en día perviven dos poblaciones insulares, de una cierta entidad, en las islas Canarias (15-20 parejas reproductoras, Triay y Siverio 2004) y en el archipiélago de Cabo Verde (76-86 pp., Palma et al., 2000), mientras que la población continental se ha ido reduciendo paulatinamente. De ésta, sólo quedan pequeños núcleos relictos en Argelia y Marruecos. Su viabilidad futura no está garantizada.

 

Reintroducciones

Por su comportamiento y su plasticidad, el Águila Pescadora es un buen candidato para las reintroducciones. Después de la crisis provocada por el DDT, que afectó a la mayor parte de poblaciones de rapaces en Norteamérica y Europa en los años 1970, en Estados Unidos se empezaron a llevar a cabo diversos proyectos de reintroducción y reforzamiento de la población de Pescadoras, la mayoría a lo largo de la costa Este de ese continente, desde los estados de Florida hasta Maine y también hacia el interior. El éxito de los primeros proyectos animó a su continuidad y a la extensión de iniciativas similares a otras zonas, de modo que en las últimas décadas se han desarrollado proyectos de este tipo, por ejemplo, en estados como Indiana, Wisconsin y Minessotta.

Igualmente, en la Europa continental, se vienen desarrollando algunos proyectos de reintroducción de Águilas Pescadoras en lugares donde la especie había estado presente en el pasado, y de donde desapareció por causas antrópicas, y de translocación en lugares que cumplen las condiciones para albergar a la especie y que actuarían de puentes de enlace de cara a una futura reocupación de sus antiguos territorios. El caso más reciente, que ya ha visto la cría con éxito de las rapaces, es el del Sur de Andalucía (Cádiz, Huelva), desarrollado por la Fundación Migres. Este proyecto, consistente en la liberación paulatina de individuos jóvenes procedentes de nidos (a través de la técnica conocida como “hacking”) consiguió la fijación de dos parejas de Pescadoras en sendos embalses gaditanos en 2005 y la reproducción exitosa de una de ellas, por primera vez en 60 años (Fundación Migres, 2006). De la misma manera, existen proyectos similares que actualmente se encuentran en fase de diseño y que tienen por objetivo la instalación de poblaciones reproductoras en Baviera (Alemania), Cataluña (España) y en Cerdeña (Italia).

 

Compatibilidades y conflictos

El Águila Pescadora es, pues, una especie emblemática para el movimiento conservacionista de la biodiversidad en Europa y en Norteamérica. Sin embargo, no se trata de una especie exenta de conflictividad. Tratándose de un ave grande, un cazador notorio y un depredador sobre presas de tamaño medio y de un cierto interés social (los peces), no resulta difícil imaginar que alguna vez se hayan planteado problemas de convivencia y que se haya generado una cierta presión en sentido contrario a su presencia. Lo mismo sucede respecto de los lugares que ocupa, cuando la presencia de la rapaz se utiliza como argumento para impedir determinados desarrollos urbanísticos o transformaciones del medio que supondrían su desaparición a nivel local.

En realidad, todo se reduce a una cuestión de intensidad. El Águila Pescadora –que ya hemos comentado que se alimenta casi exclusivamente de peces- selecciona a sus presas en base al tamaño (idealmente, entre 150 y 300 gramos) y a la accesibilidad (abundantes en aguas superficiales o poco profundas y en zonas más o menos abiertas). Por esos condicionantes, generalmente se trata de especies con escaso o nulo valor comercial. La selección concreta de especies varía en cada zona, según la disponibilidad local, las dificultades de acceder a las zonas de pesca y la época del año. Valga decir que, en nuestras latitudes, generalmente se alimentan en humedales, embalses y partes bajas de los ríos (donde abundan percas Perca, carpas Cyprinus, lucios Esox y especies afines), y también en el medio marino, donde al parecer sus capturas consisten esencialmente en múgiles o lisas (Mugil sp.). También, en los lugares donde éstas son abundantes, capturan truchas (especialmente de la variedad alóctona arcoirirs Oncorhynchus) y otros peces que se encuentran en estanques accesibles próximos a piscifactorías.

Así como la presencia de Águilas Pescadoras no supone ningún riesgo para la continuidad de las poblaciones de peces de los lugares donde se encuentra, a nivel local, la presencia de instalaciones de cría de peces en condiciones favorables para la rapaz puede llegar a provocar conflictos de convivencia. Eso, como se ha dicho, depende de la intensidad. En Escocia, la población de Pescadoras se extiende sobre una área grande, con abundantes lagos, ríos y también con algunas instalaciones de piscicultura. Algunas de éstas reciben la frecuente visita de Pescadoras que, sin embargo, no llegan a representar un inconveniente económico importante. Las águilas difícilmente dependen de la presencia de piscifactorías para instalarse (su patrón de ocupación geográfica es independiente de la presencia de instalaciones de este tipo), si bien éstas suponen un recurso previsible en determinadas circunstancias (mala visibilidad, vientos desfavorables) que las águilas sin duda han aprendido a aprovechar. Sin embargo, en esa zona concreta, las Pescadoras suponen un recurso económico por si mismas, hasta el punto de que algunas piscifactorías han habilitado estanques colaterales específicos, en los que la presencia de las aves supone una atracción añadida para los visitantes a las instalaciones de cría de peces.

La supuesta conflictividad entre los recursos de pesca y la presencia de Águilas Pescadoras no se da en ningún territorio europeo (salvo algunas excepciones puramente locales), ni siquiera en aquellas zonas donde existe gran tradición de pesca deportiva y donde se ha instalado recientemente una población reproductora de la rapaz (como, por ejemplo, en el centro de Francia o en determinadas zonas de Alemania). Contribuye a ello el hecho de que la Pescadora está presente en baja densidad (son muy raras las agrupaciones de más de 3-4 individuos) y que los individuos se mueven regularmente entre distintas masas de agua para alimentarse. Eso contrasta con la actitud respecto de otras aves como el Cormorán Grande Phalacrocorax carbo o la Garza Real Ardea cinerea, por ejemplo, a las que en muchas partes de Europa se acusa y persigue por la cantidad de peces que consumen.

Más difícil es la cuestión de la colisión de intereses a nivel territorial. Las Pescadoras, en nuestras latitudes, requieren para vivir una combinación de acantilados costeros en buen estado, con bajos niveles de frecuentación y molestias, y estanques, lagunas, colas de embalses, albuferas, bahías y desembocaduras de ríos con agua de buena calidad y con poblaciones de peces mínimamente estructuradas. Estas condiciones suponen un recurso cada vez más escaso, muy atractivo para los intereses de desarrollo turístico y económico, con lo cual está sometido a enormes presiones de todo tipo. El recurso a la presencia de Pescadoras para impedir las transformaciones nocivas sólo sirve para agravar las cosas.

Actualmente, en España y en el resto de Europa, la mayor parte de lugares de nidificación del Águila Pescadora (en nuestro país, principalmente en acantilados e islotes) se encuentran protegidas y, por lo tanto, estarían fuera de la posibilidad de toda transformación irreversible. Además, nuestro país dispone de una red de espacios húmedos litorales que albergan una población significativa de Pescadoras, tanto en migración como en invierno. No es previsible que ninguna de esas situaciones cambie en un futuro inmediato, por lo que la población actual podría asentarse, e incluso crecer, en las próximas décadas. Ello dependerá de que dejen de actuar, o se reduzcan, las actuales amenazas que pesan sobre la especie y actúan limitando sus números. Entre estas, destaca el riesgo de electrocuciones con líneas eléctricas (causa de mortalidad constatada tanto en Baleares como en Canarias y Andalucía -Triay y Siverio 2004- y principal factor negativo para la especie en Córcega –Thibault et al. 2001), así como las molestias directas (por escaladores, actividades náuticas y excursionismo). También es necesario que continúen sin transformarse los espacios intermedios entre las zonas de cría y las de alimentación, así como que se mantenga la diversidad de masas de agua en el entorno donde viven las Pescadoras. Por ello, ya casi desaparecida la persecución directa de la especie, la conservación del hábitat sigue siendo el factor determinante para la continuidad de la especie en los lugares que actualmente ocupa, y su posible expansión hacia los que habitó en el pasado y que podría recolonizar –sola o asistida mediante programas de reintroducción/translocación- en el futuro.

 

Autor: Carboneras, Carles

 

Enlaces

Reintroducción del águila imperial y del águila pescadora en Cádiz

Proyecto de Reintroducción del águila imperialibérica y el águila pescadora

Aguila Pescadora - Pandion haliaetus (Linnaeus, 1758)

Impacto de la Piscicultura sobre las Poblaciones de Águila Pescadora

 

Bibliografía

Bernis, F. (1980). La migración de las aves en el estrecho de Gibraltar. Vol. I. Aves planeadoras. Universidad Complutense, Madrid.

BirdLife International (2000). Threatened Birds of the world. Lynx Edicions and BirdLife International, Barcelona and Cambridge.

Bretagnole, V., Thibault, J. C. (1993). Communicative Behavior in Breeding Ospreys (Pandion haliaetus); Description and Relationship of Signals to Life History. The Auk, 110: 736-751.

Bustamante, J. (1995). The duration of the post-fledging dependence period of Ospreys Pandion haliaetus at Loch Garten, Scotland. Bird Study, 42: 31-36.

Casado, E. (1999). Viabilidad de la reintroducción del Aguila Pescadora (Pandion haliaetus) en costas, estuarios y pantanos de Andalucía. Estación Biológica de Doñana. Informe inédito.

Casado, E., Ferrer, M. (2005). Analysis of reservoir selection by wintering ospreys (Pandion haliaetus haliaetus) in Andalusia , Spain : A potential tool for reintroduction. Journal of Raptor Research, 39 (2): 168-173.

Cramp, S., Simmons, K. E. L. (Eds.) (1980). The Birds of the Western Palearctic. Vol. II. Oxford University Press, Oxford.
Del Hoyo, J., Elliot, A., Sargatal, J. (1994). Handbook of the Birds of the World. Vol. 2. Lynx Edicions, Barcelona.

Denis, R., Dixon, H. (2001). The experimental reintroduction of Ospreys Pandion haliaetus from Scotland to England. Vogelwelt, 122: 147-154.

Dennis, R. (1983). Population studies and conservation of Ospreys in Scotland. Pp. 207-214. En: Bird, D. M. (eds.). Biology and Management of Bald Eagles and Ospreys. Harpell Press, Ste Anne de Bellevue, Quebec.

Dennis, R. (1984). Birds of Badenoch and Strarhspey. R. Dennis Enterprises, Inverness.

Ferrer, M., Oliveros, F. (2005). El Águila Pescadora nidifica en el Parque Natural Los Alcornocales. Quercus, 234: 66-67.
Fisher, P. R., Newton, S. F., Tatwany, H. M. A., Goldspink, C. R. (2001). Brutbestand und Brutbiologie des Fischadlers Pandion haliaetus im Mittlern Osten. Vogelwelt, 122: 191-204.

Francour, P., Thibault, J. C. (1996). The diet of breeding Osprey Pandion haliaetus on Corsica: exploitation of a caostal marine environment. Bird Study, 43: 129-133.

Fuentes, C., Muñoz del Viejo, A., Ruiz de la Concha, J. I. (1998). Distribución espacio-temporal y selección de hábitat del águila pescadora Pandion haliaetus en las zonas húmedas de la cuenca media del Guadiana. Pp. 329-338. En: Meyburg, B. U.,

Chancellor, R. D., Ferrero, J. J. (Eds.). Holartic birds of prey. Proceeding of an international conference. Actas del Congreso Internacional sobre Rapaces del Holártico. Badajoz, Extremadura (Spain), 17-22 Abril 1995. WWGBP & ADENEX, Berlin & Mérida.

Gil Sanchez, J. M. (1995). Alimentación y selección de presa por el Aguila Pescadora (Pandion haliaetus) en el embalse de Cubillas (S.E. de España. Ardeola, 42: 133-138.

Gil, J. M., Valenzuela, G. (1997). El águila pescadora en aguas interiores de Granada. Quercus, 138: 16-18.

González, G., Santiago, J. M., Fernández, L. (1992). El Águila Pescadora (Pandion haliaetus) en España. Colección Técnica. Icona, Madrid.

Green, R. (1976). Breeding behaviour of Ospreys Pandion haliaetus in Scotland. Ibis, 118: 475-490.

Kjellén, N., Hake, M., Alerstam, T. (1997). Strategies of two Ospreys Pandion haliaetus migrating between Sweden and tropical Africa as revealed by satellite tracking. Journal of Avian Biology, 28: 15-23.

Kjellén, N., Hake, M., Alerstam, T. (2001). Timing and speed of migration in male, female and juvenile Osprey Pandion haliaetus between Sweden and Africa as revealed by field observations, radar and satellite tracking. Journal of Avian Biology, 32: 57-67.

Lekuona, J. M. (1996). Distribución, fenología y ecología trófica del águila pescadora (Pandion haliaetus) en Navarra durante el periodo no reproductor. Anuario Ornitológico de Navarra, 3: 29-34.

Meyburg, B., Meyburg, C. (1996). Migration, mating and post-fledging feeding strategies of seven Ospreys (Pandion haliaetus) revealed by satellite telemetry. European and Mediterranean Osprey Symposium. Urbino (Italy).

Meyer, S. K., Spaar, R., Bruderer, B. (2000). To cross the sea or to follow the coast ? Flight directions and behaviour of migrating raptors approaching the Mediterranean Sea in autumn. Behaviour, 137 (3): 379-399.

Moreno-Opo, R. (2001). Distribución Espacio-Temporal del Aguila Pescadora (Pandion haliaetus) en la comunidad de Madrid. Anuario Ornitológico de Madrid 2000: 16-23.

Mougeot, F., Bretagnolle, V., Thibault, J. C. (2002). Effects of territorial intrusions, courtship feedings and mate fidelity on the copulation behaviour of Osprey. Animal Behaviour, 64: 759-769.

Naurois, R. (1987). Le Balbuzard (Pandion haliaetus L.) aux îles du Cap Vert. Annali del Museo Civico di Storia Naturale (Genova), 86: 657-682.

Ontiveros, D. (2003). Nesting Distribution, Food Habits, and Conservation of Osprey on Boavista Island (Archipelago of Cape Verde). J. Raptor Res., 37 (1): 67-70.

Österlöf, S. (1977). Migration, wintering areas and site tenacity of the european Osprey, Pandion haliaetus haliaetus (L.). Ornis Scandinavica, 8: 60-78.

Palacios, C. (2001). Situación actual y distribución de las aves rapaces en las Islas Canarias. Primeras Jornadas Medioambientales de Fuerteventura. Morro Jable (Pájara). Inédito.

Palma, L., Ferreira, J., Cangarato, R., Vaz Pinto, P. (2004). Current status of the Osprey in the Cape Verde islands. J. Raptor Res., 38(2): 141-147.

Patrimonio, O., Pratz, J. L. (1999). Balbuzard pêcheur Pandion haliaetus. Pp. 144-145. En : Rocamora, G., Yeatman-Berthelot, D. (Eds.). Oiseaux menacés et à surveiller en France. Listes rouges et recherche de priorités. Populations Tendances.

Menaces. Conservation. Société d´Etudes Ornithologiques de France / Ligue pour la Protection des Oiseaux. Paris.
Poole, A. F. (1989). Ospreys. A Natural and Unnatural History. Cambridge University Press, Cambridge.

Poole, A. F., Agler, B. (1987). Recoveries of Ospreys banded in the United States, 1914-1984. Journal of Wildlife Management, 51: 148-155.

Prevost, Y. A. (1982). The wintering ecology of Ospreys in Senegambia. PhD Thesis. University of Edinburg.

Prevost, Y.A. (1982). Osprey distribution and subspecies taxonomy. Pp. 157-174. En: Bird, D. M. (Ed.). Biology and Management of Bald Eagles and Ospreys. Harpell Press, Ste Anne de Bellevue, Quebec.

Ramos, J .J., Siverio, M. (1999). Noticiario Ornitológico. Ardeola, 46: 155.

Rutland Osprey Project (2007). Rutland Ospreys. The return of the Osprey to central England. www.ospreys.org.uk/

Sanz, T. (1997). Migración e invernada del Águila pescadora en España. Quercus,139: 14-15.

Saurola, P. (1986). The Osprey in Finland, 1971-1985. Lintumies, 21: 66-80.

Saurola, P. (1995). Finnish Ospreys Pandion haliaetus in 1971-1994. Wogelwelt, 116: 199-204.

Saurola, P. (2002). Satelliitit sauraavat sääksiämme. Linnut-vuosikirja, 2002: 11-14.

Sayago, J. M., Ruiz, E., Lineros, A. (1999). Seguimiento de la población invernante de Águila Pescadora en las Marismas del Odiel. Revista de Anillamiento, 4: 26-28.

Schaadt, C. P., Rymon, L. M. A. (1982). Innate fishing behavior of Ospreys. Raptor Research, 16: 61-62.

Siverio, M. (2000). El macizo de Teno, uno de los principales enclaves para la avifauna en Tenerife. Makaronesia, 2: 71-78.

Siverio, M. (2003). Seguimiento del Aguila Pescadora (Pandion haliaetus Linnaeus, 1758) en Tenerife, islas Canarias (1997-2003). Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias. Informe Inédito.

Siverio, M., Siverio, F. (1997). Population size and breeding data of the Osprey Pandion haliaetus on Tenerife, Canary Islands. Airo, 8 (1/2): 97-39.

Sömmer, P. (1995). Zur Situation des Fischadlers Pandion haliaetus in Brandenburg. Vogelwelt, 116: 181-186.

Spitzer, P. R, Poole, A. F., Scheibel, M. (1983). Initial Population Recovery of Breeding Ospreys in the Region between New York City and Boston. Pp. 231-241. En: Bird, D. M. (Ed.). Biology and Management of Bald Eagles and Ospreys,. Harpell Press. Ste. Anne de Bellevue, Quebec.

Spitzer, P. R, Risegrough, R. W., Grier, J. W., Sindelar, C. R. (1977). Eggshell thickness pollutant relationships among North American Ospreys. Pp. 13-20. En: Ogden, J. (Ed.). Transactions of the North American Osprey Research Conference. U. S. National Park Service.

Stinson, C. H. (1977). Family longevity in Ospreys. Bird-Banding, 48: 72-73.

Thibault, J. C., Bretagnole, V., Dominici, J. M. (2001). Le Balbuzard pêcheur en Corse. Du martyre au symbole de la protection de la nature. Éditions Alain Piazzola, Ajaccio.

Thibault, J. C., Patrimonio, O. (1989). Note sur les mouvements des jeunes Balbuzards pêcheurs (Pandion haliaetus) nés en Corse (Mediterranée). L'Oiseau et la Revue Française d'Ornithologie, 59:171-173.

Thibault, J. C., Patrimonio, O. (1992). Falco pescatore Pandion haliaetus. Pp. 622-632. En : Brichetti, P., De Franceschi, F., Baccettri, N. (Eds.). Fauna d’Italia. Uccelli. I., Calderini, Bologne.

Thibault, J. C., Triay, R., Beaubrun, P., Boukhalfa, D., Dominici, J. M., Torre, A. (1996). Osprey (Pandion haliaetus) in the mediterranean: characteristics of a resident population with a patchy distribution. Pp. 135-144. En: Muntaner, J., Mayol, J. (Eds.). Biologia y Conservación de las Rapaces Mediterráneas,. Monografias, nº 4. SEO, Madrid.

Thibault, J.C., Patrimonio, O. (1990). La conservation du Balbuzard pêcheur (Pandion haliaetus) en Corse. Trav. Sc. Parc Naturel Rég. & Rés. Nat. Corse, 27:63-83.

Triay, R. (1993). Evolución y Conservación del Águila Pescadora en las Islas Baleares. Quercus, 90: 6-11.

Triay, R. (1994). Conservació de l'Águila peixetera (Pandion haliaetus) a l'illa de Menorca. Anuari Ornitològic de les Balears, 8:15-20.

Triay, R. (1995). Reproducción del Águila pescadora (Pandion haliaetus) en la isla de Menorca (Mediterráneo Occidenal). Ardeola, 42 (1): 21-28.

Triay, R. (1999). L'Àguila Peixetera (Pandion haliaetus) a l'Illa de Menorca. Institut Menorquí d'Estudis. Informe Inédito.

Triay, R. (2002). Seguimiento por satélite de tres juveniles de Aguila pescadora nacidos en la isla de Menorca. Ardeola, 49(2): 249-257.

Triay, R. (2005). Halladas dos águilas pescadoras muertas por electrocución en un parque natural de Menorca. Quercus, 232: 68.

Triay, R. (2007). Águila Pescadora – Pandion haliaetus. En: Enciclopedia Virtual de lso Vertebrados Españoles. Carrascal, L.M. y Salvador, A. (Eds.). Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid. http://www.vertebradosibericos.org/

Triay, R., Siverio, M. (2004). Águila Pescadora (Pandion haliaetus). Pp. 157-160. En: Madroño, A., González, C., Atienza, J. C. (Eds.). Libro Rojo de las Aves de España. Dirección General para la Biodiversidad-SEO/Birdlife, Madrid.

Triay, R., Siverio, M., Rodríguez, B. (2004). Tendidos y molestias humanas, un revés para el águila pescadora. Quercus, 217: 64-65.

Tucker, G.M., Heath, M. F. (1994). Birds in Europe: their conservation status. BirdLife Conservation series nº 3. BirdLife International, Cambridge.

Viada, C., Triay, R. (1991). Pla de Conservació dels Rapinyaires de les Illes Balears. Documents Tècnics de Conservació núm. 8. Conselleria d'Agricultura i Pesca. Govern Balear. Sefobasa. Palma de Mallorca.

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Allowed HTML tags: <p><br><em><strong><cite><ul><ol><li><img><h1><h2><h3><h4><h5><h6><strong><blockquote><q><sub><a><b><u><i><sup><div><span><param><object><legend><fieldset><embed><map><area><table><tbody><tr><td>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Puede enviar código PHP. Debe incluir las etiquetas <?php ?>.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Para prevenir envío de spam
Image CAPTCHA
Enter the characters shown in the image without spaces.